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domingo, 19 de noviembre de 2017

Guías para la atención prehospitalaria de los traumatismos by Organizacion Mundial de la Salud OMS. Libro en PDF Gratis

Guías para la atención prehospitalaria de los traumatismos by Organizacion Mundial de la Salud OMS

Les Esperamos en nuestro Grupo en TELEGRAM Soc. IberoAmericana de Emergencias






STOP THE BLEED StopTheBleed Bleeding Control Basic. ESPAÑOL

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Trasfondo: Motivados por la tragedia de 2012 en Sandy Hook y las múltiples tragedias que se han producido en los siguientes años, lo que se conoce como el Consenso de Hartford fue convocado para reunir a líderes de las fuerzas de la ley, el gobierno federal y la comunidad médica para mejorar la supervivencia en los eventos naturales de víctimas masivas. Las lesiones resultantes de estos acontecimientos generalmente se presentan con un sangrado severo que, si se deja sin atención, puede resultar en la muerte. Los participantes del Consenso de Hartford llegaron a la conclusión de que, al proporcionar a las personas que respondan primero (fuerzas del orden) y a los espectadores civiles las habilidades y las herramientas básicas para detener el sangrado incontrolado en una situación de emergencia, se ahorrarían vidas. El primer programa de respuesta ha recibido una respuesta muy buena y se utiliza ampliamente en todo el país. El siguiente paso es centrarse en las necesidades de los espectadores civiles. Necesidad: Los civiles necesitan entrenamiento básico en los principios de control de sangrado para que puedan proporcionar ayuda inmediata de primera línea hasta que los primeros respondedores puedan asumir el cuidado de una persona lesionada. Debido a muchas situaciones, puede haber un retraso entre el momento de la lesión y el momento en que un primer respondedor está en la escena. Sin intervención civil en estas circunstancias, se producirán muertes evitables.
Misión/Objectivo: El Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos está liderando el esfuerzo para salvar vidas enseñando a la población civil a proporcionar una respuesta inicial vital para detener el sangrado incontrolado en situaciones de emergencia. Esto se logrará mediante el desarrollo de un programa de educación e información de control de sangrado integral y sostenible dirigido a civiles que informarán, educarán y capacitarán a los 300 millones de ciudadanos de los Estados Unidos. Copyright © 2017 por el Colegio Americano de Cirujanos

INTRODUCCIÓN

Antecedentes:

Los sucesos recientes, ya no solo en países en conflicto, si no en territorio europeo, nos hacen pensar que debemos adaptarnos a una nueva amenaza creciente y global y, por lo tanto, a un nuevo cambio de paradigma asistencial.

Para hacer frente a este tipo de incidentes a nivel asistencial y operativo, el 2 de Abril de 2013 representantes un grupo selecto de instituciones de seguridad pública de los Estados Unidos de America; incluyendo policía, bomberos, profesionales de asistencia prehospitalaria, asistencia al trauma y militares, se reunieron en Hartford, Connecticut, para llevar a cabo un consenso en relación a las estrategias para mejorar la supervivencia en incidentes con armas de fuego con múltiples víctimas. Esta reunión dio como resultado un documento conocido como Consenso Hartford.

Posteriormente, en las última reuniones presidida por Lenworth M. Jacobs, Jr., MD, MPH, FACS del Colegio Americano de Cirujanos (ACS), se concretaron los pasos para crear una política conjunta sobre formación y dotación del material necesario para el manejo de la hemorragia masiva, dentro del contexto de este tipo de incidentes así como, para establecer un lenguaje común a nivel nacional entre todos los escalones asistenciales.

Esta política tiene como objetivo principal, disminuir la tasa de mortalidad en todos los escalones asistenciales de aquellos pacientes que presenten una hemorragia masiva producida en este tipo de incidentes y, el posicionamiento de los denominados “Bleeding Control Kits” en puntos clave o lugares de afluencia masiva.

Cuando hay una lesion que amenaza la vida, USTED puede SER LA AYUDA, HASTA QUE LA AYUDA LLEGUE by C-TECC


Mejorando la supervivencia en Incidentes con Tiradores Activos (Active Shooter Events): El Consenso Hartford

Comité Conjunto para Crear una Política Nacional para Mejorar la Supervivencia en Incidentes De Múltiples Víctimas en Tiroteos
Hartford, CT 2 de Abril de 2013

Dr. Lenworth Jacobs, Hartford Hospital, Board of Regents, American College of Surgeons Dr. Norman McSwain, Medical Director, Prehospital Trauma Life Support
Dr. Michael Rotondo, Chair, American College of Surgeons Committee on Trauma Dr. David Wade, Chief Medical Officer, FBI
Dr. William Fabbri, Medical Director, Emergency Medical Support Program, FBI
Dr. Alexander Eastman, Major Cities Chiefs Association (Lt. Dallas Police Department) Dr. Frank Butler, Chairman, Committee on Tactical Combat Casualty Care
John Sinclair, International Director and Immediate Past Chair International Association of Fire Chiefs- EMS Section (Fire Chief, Kittitas Valley Fire and Rescue)

Introducción
Los recientes sucesos de múltiples víctimas en tiroteos ocurridos en América han tenido un profundo efecto en todos los sectores de la sociedad. Las comunidades médicas, de las
Fuerzas de Seguridad, de rescate/bomberos y de los SEM han sentido la necesidad de dar respuestas. Es importante que estos esfuerzos se realicen de manera coordinada para crear políticas que puedan mejorar la supervivencia de las víctimas producidas en estos incidentes. Tales políticas deben proporcionar una aproximación sincronizada entre las múltiples agencias que se encuentre inmediatamente disponible para las comunidades afectadas por dichas tragedias.

El Colegio Americano de Cirujanos y el Federal Bureau of Investigation (FBI) han colaborado conjuntamente para proporcionar altos representantes de todas las disciplinas anteriormente mencionadas, para elaborar un documento que estimule el debate y en última instancia conduzca a estrategias para mejorar la supervivencia de las víctimas. La conferencia de un día de duración, el 2 de Abril de 2013 en Hartford, Connecticut, recibió contribuciones de expertos médicos, de las Fuerzas de Seguridad, de bomberos/rescatadores, de primeros intervinientes del SEM y de militares. La conferencia consistió en actualizaciones de datos y evidencias extraídos de experiencias civiles y militares recientes y, fue sensible al papel desempeñado por múltiples agencias que participaron en incidentes de múltiples víctimas por tiroteo. La reunión, conocida como Conferencia del Consenso Hartford (Hartford Consensus Conference), generó un documento conceptual titulado “Mejora de la Supervivencia en Incidentes de Tiradores Activos” ("Improving Survival from Active Shooter Events.") El propósito de este documento es promover las políticas locales, estatales y nacionales para mejorar la supervivencia en estas situaciones poco comunes, pero terroríficas. Este ensayo corto describe métodos para minimizar la pérdida de vidas humanas en estos terribles incidentes.
Logotipo acortado programa STOP The Bleeding StopTheBleed
Planteamiento del Problema

Los incidentes de tiradores activos/múltiples víctimas son una realidad en la vida actual americana. A medida que nuestra experiencia en este tipo de eventos se va acumulando, va quedando claro que las respuestas tradicionales por parte de las Fuerzas de Seguridad, bomberos/rescatadores y SEM no están adecuadamente alineadas para maximizar la supervivencia de las víctimas.

Control Precoz de la Hemorragia para Mejorar la Supervivencia

Históricamente, la respuesta a los tiroteos ha consistido en una operación segmentada y secuencial de seguridad pública, con la priorización de la seguridad como uno de los objetivos de las Fuerzas de Seguridad (detener el tiroteo), seguido por el resto de medidas de respuesta y recuperación. A medida que evolucionamos, las acciones iniciales para el control de la hemorragia deben formar parte de la respuesta de las Fuerzas de Seguridad y, los conocimientos para el control de la hemorragia, tienen que ser una parte central de sus habilidades. Maximizar la supervivencia implica un sistema actualizado e integrado que pueda alcanzar múltiples objetivos de forma simultánea.

Las lesiones de riesgo vital en incidentes con tiradores activos, como los producidos en Fort Hood, Tucson y en Aurora, son similares a las que nos podemos encontrar en combate. La experiencia militar nos ha enseñado que la causa principal de muerte evitable en una víctima con trauma penetrante es la hemorragia. Los programas Tactical Combat Casualty Care (TCCC), cuando son implementados con un apoyo sólido de los jefes, han producido una reducción drástica de las muertes evitables. Reconociendo que los incidentes con tiradores activos pueden ocurrir en cualquier comunidad, el Consenso Hartford anima al uso de las técnicas y equipos existentes, validados por más de una década de evidencia clínica bien documentada.

El Consenso Hartford recomienda que una respuesta integrada para tirador activo debe incluir las acciones críticas contenidas en el acrónimo THREAT:

1. Eliminar la amenaza (Threat suppression)
2. Control del la Hemorragia (Hemorrhage control)
3. Extracción Rápida a zona segura (Rapid Extrication to safety)
4. Evaluación por personal sanitario (Assessment by medical providers)
5. Traslado para el tratamiento definitivo (Transport to definitive care)

Mientras que algunos pueden considerar añadir habilidades para el control de la hemorragiacomo otro requisito en la formación en tiempos de recursos económicos limitados, los conceptos son simples, probados y relativamente económicos; ya han sido adoptadas como la mejor práctica por muchas agencias de las fuerzas de seguridad. La mejor forma de controlar la hemorragia exanguinante por lesiones en extremidades se consigue mediante el uso de torniquetes, mientras que la mejor forma de controlar la hemorragia interna producida por heridas penetrantes en el tórax y el tronco se consigue mediante el traslado rápido al hospital. Una respuesta óptima a un suceso con tirador activo incluye la identificación y la

Be The Help



The CTECC Board of Directors is pleased to release the new "Be The Help" public information flier for citizen First Care Providers. It is intended to further CTECC's commitment to the initial link in the chain of survival by empowering citizens to act to address the known preventable causes of death in the immediate aftermath of trauma and mass casualty. This flier also supports and builds on the collaborative message of the FEMA You Are The Help and the White House Stop The Bleed campaigns.




Please post this flier and distribute this flier widely! We need to empower our communities and empower our citizens to help to save lives. Together, by building a care system that reaches across the entire community, we can improve survival!



Bajar orginal en PDF

enseñanza de conjuntos de habilidades apropiados a cada nivel de respuesta, sin tener en cuenta la afiliación de las Fuerzas de Seguridad o de los bomberos/rescatadores/SEM. El algoritmo THREAT incorpora los conceptos probados de autoayuda y de ayuda por el compañero (self-care and buddy-care).

Respuesta Integrada

La asistencia a las víctimas es una responsabilidad compartida por las Fuerzas de Seguridad, bomberos/rescatadores, y SEM. Los resultados óptimos dependen de la comunicación entre el personal de seguridad pública. La respuesta a un incidente con tirador activo es un proceso que requiere la coordinación entre las Fuerzas de Seguridad y el personal sanitario/de evacuación. Dicha coordinación incluye:

• Definiciones compartidas de términos empleados en incidentes con heridos en tiroteos.
• Desarrollo conjunto de protocolos locales para la respuesta a incidentes con tiradores activos.
• Prioridad de la inclusión de incidentes con tiradores activos en el entrenamiento y simulacros para mejorar la familiarización con los protocolos conjuntos desarrollados.

Conclusión

El Consenso Hartford busca mejorar la supervivencia en los incidentes con tiradores activos. El uso del algoritmo THREAT y una mejor respuesta integrada por parte de las Fuerzas de Seguridad, bombeos/rescatadores y SEM, ofrecen a las comunidades un mecanismo para minimizar la pérdida de vidas humanas en estos incidentes.

11 de Julio de 2013

COMITÉ CONJUNTO PARA CREAR UNA POLÍTICA NACIONAL PARA MEJORAR LA SUPERVIVENCIA EN INCIDENTES CON ARMAS DE FUEGO CON MÚLTIPLES VÍCTIMAS

CONSENSO HARTFORD II


Concepto para la Acción
El 2 de Abril de 2013, representantes de un grupo selecto de organizaciones de seguridad pública incluyendo policía, bomberos, asistencia prehospitalaria, asistencia al trauma y militares, se reunieron en Hartford, Connecticut, para llevar a cabo un consenso en relación a las estrategias para mejorar la supervivencia en incidentes con armas de fuego con múltiples víctimas. Esta reunión dio como resultado un documento conocido como Consenso Hartford. Este documento incluye un acrónimo para definir la respuesta necesaria en incidentes con tirador activo e incidentes con múltiples víctimas intencionados. El acrónimo es THREAT.

• T – eliminar la amenaza (threat suppression)

• H – control de la hemorragia (hemorrhage control)

• RE – extracción rápida a un lugar seguro (rapid extrication to safety)

• A – valoración por profesionales sanitarios (assessment by medical providers)

• T – traslado a un centro de asistencia definitiva (transport to definitive care)

Gracias a la estructura THREAT, ahora existe la oportunidad de mejorar los resultados sobre la supervivencia de las víctimas de incidentes con tirador activo e incidentes con múltiples víctimas intencionados a través de respuestas basadas en la colaboración reforzada y mutua. El Consenso Hartford estipula que la formación sanitaria para las técnicas de control de las hemorragias externas es fundamental para todos los policías. Deben de desempeñar un papel principal como puente entre la fase policial de la operación y la de respuesta integrada de rescate. El intervalo entre la lesión y el control efectivo de la hemorragia puede ser minimizado por los policías formados en el control de la hemorragia. Este principio se consideró fundamental en las conclusiones del primer Consenso Hartford. El propósito del segundo Consenso Hartford celebrado el 11 de julio de 2013 en Hartford, Connecticut fue el de desarrollar estrategias de acciones específicas para lograr los objetivos del primer Consenso Hartford.

Conceptos Fundamentales
Para maximizar la supervivencia en incidentes con tirador activo e incidentes con múltiples víctimas intencionados debe de existir un continuum de asistencia desde la respuesta inicial a la asistencia definitiva. La esencia de este continuum comprende la perfecta integración de las intervenciones de control de la hemorragia. Este proceso comienza con las acciones de los ciudadanos no lesionados o heridos leves y se extiende hasta la asistencia por los primeros

intervinientes policiales, posteriormente por el personal del SEM/Bomberos/Rescate y finalmente la asistencia al trauma definitiva. Estos conceptos deben ser redactados para facilitar su implementación en comunidades de todos los tamaños. La respuesta policial ha evolucionado desde los conceptos originales de rodear y controlar a una respuesta más moderna y agresiva. El SEM/Bomberos/Rescate deben de estar involucrados en la asistencia inicial de estas víctimas. Deben de tener una comunicación directa con el personal policial en el lugar del incidente.

La Llamada a la Acción
Nadie debería morir por una hemorragia incontrolada. Esta muerte evitable después de un incidente con tirador activo o de incidentes con múltiples víctimas intencionados debe ser erradicada a través del uso de un sistema de respuesta perfectamente integrado. Cada grupo a continuación debe de llevar a cabo las acciones necesarias para alcanzar este objetivo.
• Servicios Públicos: las víctimas no lesionadas o heridas leves pueden actuar como rescatadores. Cada uno de ellos puede salvar una vida.
o Reconocer que la respuesta inicial en un incidente de múltiples víctimas intencionado debe ser llevada a cabo por los testigos y por los heridos leves.
o Diseñar programas educativos e implementar la formación para una respuesta pública a un incidente con tirador activo o a un incidente con múltiples víctimas intencionado.
o Preposicionar el equipo necesario en las localizaciones adecuadas.
o Reconocer que en un incidente con tirador activo el mensaje educativo debe de incluir el concepto “Corre, Escóndete, Lucha”.
• Unidades Policiales: El control de la hemorragia externa es una habilidad policial fundamental.
o Identificar la formación más adecuada para los policías en el control de la hemorragia externa.
o Asegurarse de que el equipo adecuado como torniquetes y agentes hemostáticos están disponibles para cualquier policía.
o Asegurarse de que se realiza una valoración y un triaje de las víctimas con una posible hemorragia interna para realizar una evacuación inmediata a un centro de trauma.
o Formar a todos los policías para colaborar con el SEM/Bomberos/Rescate en la evacuación de los heridos.
• SEM/Bomberos/Rescate: La respuesta debe de estar más integrada y las limitaciones tradicionales de los papeles a desempeñar deben ser revisadas.
o Entrenar para estar más concienciados y aumentar los conocimientos operativos sobre la respuesta inicial a un incidente con tirador activo o a un incidente con múltiples víctimas intencionado.
o Ya no es aceptable salir del escenario y esperar a que las víctimas sean extraídas fuera del perímetro.
o La formación debe incluir técnicas de control de hemorragia como el uso de torniquetes, vendajes compresivos y agentes hemostáticos.
o La formación debe de incluir valoración, triaje y traslado de las víctimas con hemorragia interna mortal y trauma torácico a un centro de asistencia definitiva.
o Incorporar los conceptos Tactical Combat Casualty Care y Tactical Emergency Casualty Care dentro de la formación de SEM/Bomberos/Rescate.
o Modificar la doctrina de respuesta para mejorar el enlace entre el SEM/Bomberos/Rescate y las unidades policiales para optimizar la asistencia al paciente.

o Establecer un idioma común para los intervinientes permitiendo a cada comunidad mejorar la coordinación, desarrollar una respuesta simultánea y establecer niveles de riesgo operativo conjuntos aceptables entre todos los profesionales públicos para aumentar la defensa, rescate, tratamiento, extracción y asistencia definitiva de los supervivientes.

• Asistencia de Trauma Definitiva: los sistemas de trauma existentes deben ser empleados para optimizar una asistencia sin fisuras.
o Proporcionar asistencia al trauma a las víctimas de incidentes con tirador activo o de incidentes con múltiples víctimas intencionados basada en los recursos disponibles y en el establecimiento de estrategias de mitigación que reconozcan las limitaciones de la comunidad.
o Diseñar, implementar y practicar planes para realizar una cirugía en demanda de la asistencia a un paciente proveniente de un incidente con tirador activo o de un incidente con múltiples víctimas intencionado.
Para alcanzar estos objetivos de esta llamada a la acción es necesaria la educación de todos los grupos. Los conceptos más importantes del Consenso Hartford no deben de estar limitados solo a los intervinientes tradicionales del sistema de seguridad público. Cada ciudadano puede y debe ser un interviniente inicialmente. La formación debe de adaptarse al nivel del interviniente. Todos deben de tener conocimientos sobre el control de la hemorragia. Los primeros intervinientes profesionales deben conocer además el manejo de la vía aérea. La formación sobre el proceso de asistencia al paciente debe de estar centrada en el acrónimo THREAT e incluir:
• Acceso rápido para el control de la hemorragia
o Control de la hemorragia externa
§ Presión directa
§ Colocación del torniquete
§ Agentes hemostáticos
o Control de la hemorragia interna
§ Traslado y acceso rápido a un centro de trauma
§ Acceso rápido a un quirófano
§ Incorporación de nuevos conceptos en la reanimación hemostática y en cirugía de control de daños que se han empleado de manera exitosa en los conflictos militares recientes.
Con este cambio significativo en la aproximación a un incidente con tirador activo o un incidente de múltiples víctimas intencionado, se garantiza un proceso evaluación concebido de manera cuidadosa para determinar la eficacia de THREAT. La evaluación científica de la implementación de los conceptos del Consenso Hartford debe asegurar que los esfuerzos futuros estén centrados en ideas que sean efectivas. El proceso de evaluación debe incluir la valoración de lo siguiente:
• Accesibilidad a equipo sobre el terreno para el control de la hemorragia para las unidades policiales, SEM/Bomberos/Rescate y para el público en general.
• Documentación del uso de equipo para el control de la hemorragia por las unidades policiales, SEM/Bomberos/Rescate y por el público en general.
• Entrega de cualquier dato relevante a un registro nacional.
• Análisis de aspectos cualitativos y cuantitativos del proceso de entrega de datos a un registro nacional.
• Empleo de las Directrices de Entrenamiento THREAT por todos los intervinientes relevantes.
• Integración de la doctrina operativa gracias al desarrollo de políticas y leyes que habiliten en todo el país a unidades policiales, SEM/Bomberos/Rescate.

• Adecuación y eficacia del proceso de informe después del incidente.
• Efectividad de la formación THREAT
• Efectividad de la implementación del THREAT
o Efectividad de las medidas THREAT
o Tiempos y control inicial adecuado de la hemorragia
o Tiempos y efectividad de la extracción rápida
o Traslado a una instalación con medios para la asistencia definitiva
o Preparación de las instalaciones para el control de la hemorragia interna
• Disminución de la muerte evitable.
• Medidas locales, regionales y nacionales para identificar oportunidades de mejora y brechas para la investigación y el desarrollo.
Para alcanzar los objetivos de esta llamada a la acción debe de crearse una coalición de participantes. Para realizarlo debe de cumplirse lo siguiente:
• Establecer un plan de comunicación para difundir lo más posible el THREAT.
• Identificar las prioridades legales.
• Formar parte del proceso legislativo a nivel estatal y nacional.
• Formar parte de iniciativas financieras.
• Implementar proyectos piloto para demostrar la efectividad de los principios de acción del Consenso Hartford.
• Asociarse con grupos de relevancia a nivel nacional, federal, estatal como unidades policiales, bomberos, SEM, organizaciones médicas, de enfermería, militares, profesionales y de voluntarios (Apéndice 1).

Conclusión
El Consenso Hartford II ha generado una llamada a la acción para mejorar la supervivencia en incidentes con tirador activo e incidentes de múltiples víctimas intencionados. La llamada a la acción compete al sistema público, policía, SEM/Bomberos/Rescate y centros de asistencia definitiva. Plasma los principios THREAT y hace una llamada a la modificación de las respuestas iniciales en estos incidentes. Son necesarias una estrategia educativa más amplia y una evaluación más sólida de la implementación del THREAT para cuantificar los beneficios de esta aproximación en el manejo de incidentes con tirador activo y de múltiples víctimas.

Asistentes al Consenso Hartford:

Lenworth Jacobs, MD, Board of Regents American College of Surgeons Vice President, Academic Affairs, Hartford Hospital

Michael Rotondo, MD, Chair, Committee on Trauma, American College of Surgeons

Norman McSwain, MD, Director, PreHospital Trauma Life Support

David Wade, MD, Chief Medical Officer, Federal Bureau of Investigation

William Fabbri, MD, Medical Director EMS, Federal Bureau of Investigation

Alexander Eastman, MD, Major Cities Police Chief Association

Frank Butler, MD, Chairman - Department of Defense Tactical Combat Casualty Care Committee

John Sinclair, Past Director, International Association of Fire Chiefs Karyl Burns, RN, PhD, Research Scientist, Hartford Hospital

Kathryn Brinsfield, MD, National Security Staff, Executive Office of the President.

Richard Carmona, MD, 17th Surgeon General, United States

Richard Serino, Deputy Administrator of the Federal Emergency Management Agency

Alasdair Conn, MD, Chief of Emergency Services, Massachusetts General Hospital

Richard Kamin, MD, EMS Program Director, State of Connecticut, American College of Emergency Physicians Emergency Casualty Care Committee

Apéndice 1

American College of Surgeons
American College of Emergency Physicians American Trauma Society
American Red Cross
Department of Defense Joint Trauma System
Department of Defense Committee on Tactical Combat Casualty care Committee for Tactical Emergency Combat Casualty Care
Federal Bureau of Investigation United States Fire Administration
National Highway Traffic Safety Administration Office of EMS
U. S. Department of Homeland Security Office of Health Affairs
U.S. Department of Homeland Security Federal Emergency Management Agency International Association of Fire Chiefs
International Association of Firefighters International Association of Chiefs of Police International Association of EMS Chiefs National Volunteer Fire Council
National Emergency Medical Service Advisory Committee National Association of State Emergency Medical Services Officials National Association of Emergency Medical Services Physicians National Association of Emergency Medical Technicians
National Association of EMS Educators National Tactical Officers Association National Sheriff’s Association PreHospital Trauma Life Support (PHTLS) Emergency Nurses Association
Society of Trauma Nurses
University law enforcement and health care organizations Hospital accreditation organizations
Automobile manufacturers Faith-based organizations

El Consenso Hartford III: Implementación del Control del Sangrado

Por Lenworth M. Jacobs, Jr., MD, MPH, FACS; y el Comité Conjunto para la creación de una Política Nacional para Mejorar la Supervivencia en Incidentes con Múltiples Víctimas por Disparos (Joint Committee to Create a National Policy to Enhance Survivability From Mass Casualty Shooting Events) PUBLICADO EL 1 de Julio de 2015 • Impresión Libre

Nota del Editor; el Comité Conjunto para la creación de una Política Nacional para Mejorar la Supervivencia en Incidentes con Múltiples Víctimas por Disparos e Incidentes con Tiradores Activos (Joint Committee to Create a National Policy to Enhance Survivability From Mass Casualty Shooting Events and Active Shooter Events) realizó la siguiente llamada a la acción en la reunión en Hartford, CT en Abril de 2014. Esta reunión del comité, que fue presidida por el Regente Lenworth M. Jacobs, Jr., MD, MPH, FACS del Colegio Americano de Cirujanos (ACS) se centró en la implementación de estrategias para el control efectivo de las hemorragias. Las deliberaciones del grupo se reflejaron en el documento Hartford Consensus III. Este informe se presentó en una mesa redonda en un foro en la Casa Blanca el 29 de Abril, dicha mesa estaba compuesta por 35 representantes pertenecientes al ámbito médico, quirúrgico, enfermero, policial, bomberos, Servicios de Emergencias Médicas y otras organizaciones. Los participantes se adhirieron de manera unánime al conjunto de principios establecidos en el Consenso Hartford III, editado en formato boletín.

La amenaza en nuestra nación de que se produzcan incidentes con múltiples víctimas intencionados continúa siendo elevada. Se ha identificado la capacidad de enfrentarse a este tipo de incidentes por los servicios públicos como una prioridad en la preparación a nivel doméstico. Los sucesos recientes demuestran, además de las lecciones aprendidas tras sufrir más de 6800 bajas de soldados norteamericanos en los últimos 13 años, que existen oportunidades para mejorar el control de la hemorragia externa en el sector civil.* Estas oportunidades se presenta en forma de intervenciones que se deben llevar a cabo por los viandantes conocidos como intervinientes inmediatos y por los primeros intervinientes profesionales como policías, Medicos, Enfermero, Técnicos en Emergencias Médicas (TEM´s) (TES), paramédicos, bomberos (SEM/Cuerpo de Bomberos/Rescate), en el lugar del incidente.

El Comité Conjunto para la creación de una Política Nacional para Mejorar la Supervivencia en Incidentes con Múltiples Víctimas por Disparos e Incidentes con Tiradores Activos fue creado por el ACS. El comité se ha reunido en dos ocasiones en 2013, realizando recomendaciones específicas y una llamada a la acción. Las deliberaciones del comité se han comenzado a conocer como Consenso Hartford. El tercer encuentro se produjo en Abril de 2014. Este Consenso Hartford III se centró en la implementación de estrategias para el control efectivo de las hemorragias.

El principio general del Consenso Hartford es que en incidentes con múltiples víctimas intencionados y con tiradores activos, nadie debe morir por una hemorragia incontrolada. El acrónimo que resume las medidas necesarias a llevar a cabo se conoce como THREAT:

• Eliminar la amenaza (Threat supression)

• Control de la hemorragia (Hemorrhage control)

• Extracción rápida a un lugar seguro (Rapid Extrication to safety)

• Evaluación por personal sanitario (Assessment by medical providers)

• Traslado para el tratamiento definitivo (Transport to definitive care)

El Consenso Hartford hace una llamada para un sistema de respuesta integrado público y sin fisuras compuesto por Policía, SEM/Servicio de Bomberos/Rescate y de instalaciones de tratamiento definitivo que emplee la respuesta THREAT de manera global y expeditiva.

TRES NIVELES DE INTERVINIENTES

Existen tres niveles diferenciados de intervinientes en un incidente de múltiples víctimas intencionado o con tiradores activos:

• Intervinientes inmediatos: aquellos individuos que se encuentran presentes en el lugar del incidente que pueden controlar la hemorragia de manera inmediata con sus manos y el equipo que se encuentre disponible.
• Primeros intervinientes profesionales: intervinientes prehospitalarios en el lugar del incidente con el entrenamiento y el equipamiento adecuado.

• Profesionales de trauma: profesionales de la salud en hospitales con todo el equipo y las habilidades necesarias para proporcionar un tratamiento definitivo.

Intervinientes Inmediatos

Un objetivo del Consenso Hartford III es capacitar a los ciudadanos para realizar la asistencia de emergencia. Durante los incidentes de múltiples víctimas intencionados, aquellos que se encuentran presentes en el lugar de la lesión tienen a menudo un valor inestimable a la hora del control inicial de la hemorragia necesario en el herido. Tradicionalmente conocidos como “viandantes”, estos intervinientes inmediatos no deben considerarse observadores pasivos y pueden realizar tratamiento salvadidas en primera línea.

Los intervinientes inmediatos contribuyen a la supervivencia de la víctima realizando un control de la hemorragia externa crítica en el lugar de la lesión y antes de la llegada de los primeros intervinientes tradicionales. Los intervinientes inmediatos contribuyen en lo que es el paso crítico en lo referente a eliminar la muerte evitable prehospitalaria: el control de la hemorragia externa.



Participantes del Consenso Hartford III. Sentados, de izquierda a derecha: Drs. McSwain, Warshaw, Jacobs,Woodson, Brinsfield, y Levy; y Mr. Elliott. De pie, de izquierda a derecha: Dr. Rhee, Mr. Mitchell, Drs. Eastman, Conn, O’Connor, Stewart, Butler, Burns, Weireter, Hunt, Holcomb, y Fabbri; y el Comandante Anderson.



El Consenso Hartford III reconoce el papel vital que desempeñan los intervinientes inmediatos en la respuesta en incidentes con múltiples víctimas. Contribuyen de manera importante al aumento de la supervivencia en este tipo de incidentes. Sin embargo, el Consenso Hartford III no anima a que los miembros del público se adentren en zonas con amenaza directa o de peligro inminente.

Las leyes del Buen Samaritano han sido eficaces animando a los ciudadanos a involucrarse en la respuesta inmediata ante una víctima de parada cardiaca o de asfixia mediante el inicio de la reanimación cardiopulmonar y de la maniobra Heimlich, respectivamente. El Consenso Hartford recomienda que este respaldo legal se amplíe e incluya el control del sangrado.

Primeros intervinientes profesionales

Los primeros intervinientes profesionales incluyen a la Policía, y SEM/Cuerpo de Bomberos
/Rescate. Como se indica en THREAT, la Policía debe de eliminar aquello que está produciendo la lesión si el tirador sigue activo y posteriormente, ya que ellos son normalmente los primeros intervinientes en el lugar del incidente, actuar para controlar la hemorragia externa. Las víctimas con sangrado externo de riesgo vital deben ser atendidas inmediatamente en el lugar de la lesión. Todos los intervinientes deben de estar formados y disponer del material necesario para realizar un control de la hemorragia efectivo. Se debe de continuar haciendo énfasis en la integración de los intervinientes inmediatos, policías, y miembros del SEM/Servicio de Bomberos/Rescate para optimizar una evaluación, tratamiento y traslado rápidos del paciente para el tratamiento definitivo al hospital adecuado más cercano.

Creando competencias educativas

La educación en el control de la hemorragia puede presentar varios formatos y debe de ofertarse empleando varios modelos. Los programas educativos establecidos para individuos, comunidades e intervinientes profesionales pueden modificarse para incluir técnicas de control de la hemorragia efectivas. El curso de Control de la Hemorragia para el Lesionado [Bleeding Control for the Injured (BCon)] ofertado por la Asociación Nacional de Técnicos en Emergencias Médicas (National Association of Emergency Medical Technicians) es un ejemplo de programa creado recientemente que es adecuado para la formación de aquellos individuos con pocos o ningún conocimiento médico. Se deben de emplear otros métodos como la


publicidad realizada por los servicios públicos, eslóganes, anuncios y medios de entretenimiento para difundir el mensaje de que el control de la hemorragia es una responsabilidad que tienen los ciudadanos y que éste forma parte de sus capacidades.

Los ciudadanos necesitan ser capacitados en la realización de acciones salvavidas. Esta formación debe de incluirse como parte de la preparación para situaciones en las que estén presentes peligros potenciales, incluyendo los incidentes del día a día en los que se pueda producir una lesión traumática y una hemorragia. Para los primeros intervinientes profesionales se deben ofertar cursos más avanzados en los que se ofrezcan opciones adicionales para el control de la hemorragia externa de riesgo vital. Toda formación seria debe de tener objetivos específicos y formar en competencias. Para los primeros intervinientes profesionales, la formación debe ser eficiente y económica. Últimamente, la formación debe de basarse en la realización de ejercicios integradores que incluyan a todos los niveles asistenciales.


Colocación del torniquete con una mano y control de la hemorragia por el interviniente inmediato.


El contenido educativo específico para los intervinientes inmediatos debe incluir:

• Acciones para asegurar la seguridad personal

• Interacción adecuada con la Policía, SEM/Cuerpo de Bomberos/Rescate y personal sanitario.
• Como identificar una hemorragia que amenace la vida.

• Uso de las manos para realizar presión directa.

• Uso correcto de agentes hemostáticos (venda hemostática) seguros y efectivos.

• Uso adecuado de torniquetes efectivos.

• Uso de torniquetes de circunstancias como último recurso.

Para los primeros intervinientes profesionales el contenido educativo debe incluir:

• Acciones para asegurar la seguridad personal.

• Coordinación e integración de todos los intervinientes.

• Comunicación entre todos los intervinientes.

• Interacciones adecuadas con los intervinientes inmediatos.

• Aplicación de los principios THREAT.

• Uso correcto de la presión directa.

• Uso correcto de agentes hemostáticos seguros (venda hemostática) y efectivos.

• Uso adecuado de torniquetes efectivos.

Es adecuado emplear las organizaciones nacionales existentes para difundir de manera más amplia los principios en los que se basan estas iniciativas educativas.

Creando capacidades de equipo

Los intervinientes inmediatos deben de tener claro que realizar presión directa sobre un vaso sangrante es la primera acción adecuada a llevar a cabo y que sus manos son el primer recurso disponible. En la mayoría de los casos el control de la hemorragia externa se puede realizar por medio de presión directa sobre el vaso sangrante.

Se pueden necesitar agentes hemostáticos y torniquetes para controlar el sangrado de forma efectiva. Por esta razón, el Consenso Hartford recomienda que todos los policías y los ciudadanos concienciados lleven un agente hemostático (venda hemostática) un torniquete y guantes. Esta recomendación es también aplicable al personal del SEM/Cuerpo de Bomberos/Rescate. Los vehículos de traslado aéreo y terrestre deben de llevar varios agentes hemostáticos y torniquetes en base a las necesidades locales. Además, debe de haber disponibles mochilas de control de hemorragias en lugares como centros comerciales, museos, hospitales, colegios, teatros, polideportivos, estaciones de medios de transporte (como aeropuertos, estaciones de autobuses y estaciones de tren) y, en instalaciones de acceso limitado o retrasado. Todos los agentes hemostáticos y los torniquetes deben de ser de eficacia clínica demostrada y documenta por estudios científicos. Las directrices Tactical Combat Casualty Care para el Ejército estadounidense contienen evidencia científica objetiva que respalda la seguridad y eficacia de los diferentes torniquetes y agentes hemostáticos.

El contenido de las mochilas para el control de sangrado debe de incluir lo siguiente:

• Vendajes compresivos.

• Agentes hemostáticos (venda hemostática) seguros y efectivos.

• Torniquetes efectivos.

• Guantes de protección personal.

La colocación de las mochilas para el control del sangrado debe de ser:

• Cerca de los desfibriladores externos automáticos según las necesidades locales.

• Inmediatamente localizables visualmente o vía aplicación web.

• En lugares seguros pero accesibles.

• Con capacidad de uso en tres minutos.

Creando recursos para programas de control de sangrado

Conseguir la formación y el equipo para el control del sangrado requiere la implicación del Gobierno tanto a nivel estatal, regional o municipal así como del sector privado. La adquisición de torniquetes y agentes hemostáticos debe reflejar tanto la evidencia como la experiencia acumulada por el Ejército estadounidense en los últimos 13 años de guerra o en la evidencia científica que ya comienza a encontrarse disponible. Las instituciones a nivel nacional deberían de establecer la eliminación de la muerte evitable por hemorragia como una prioridad que influirá a la hora de realizar los presupuestos. A nivel regional y local, el gobierno debe establecer contratos con empresas privadas para identificar las amenazas potenciales en lugares públicos y de trabajo. Es también importante destacar que los municipios pueden participar en actividades de recaudación de fondos a nivel local para la compra de material. Las organizaciones profesionales deben crear estándares que alienten a la educación, equipamiento y formación de los intervinientes inmediatos, los cuales deben de presentarse como una medida de seguridad pública. Los voluntarios pueden ser un recurso para llevar a cabo la formación.

Las consideraciones a tener en cuenta para la creación y sostenibilidad de los programas de control de sangrado incluyen lo siguiente:
• Empleo de un mensaje claro y conciso de que el control del sangrado es una responsabilidad de los sectores público y privado.

• Participación del sector privado, incluidas las empresas y las asociaciones comerciales.

• Llamada a las organizaciones filantrópicas.

• Solicitud de subvenciones de las agencias gubernamentales y privadas.

• Participación de organizaciones profesionales, comunitarias, sociales y sin ánimo de lucro.

Conclusión

La causa de muerte prevenible más significativa en el entorno prehospitalario es la hemorragia externa. Como se demuestra en las recomendaciones creadas por el Ejército, divulgar el control del sangrado es crítico para salvar vidas. Nuestra nación posee una larga historia de duras lecciones aprendidas procedentes de las experiencias en tiempos de guerra: el caso del control de la hemorragia no es diferente. El Consenso Hartford aconseja que todos los intervinientes estén educados y equipados adecuadamente para el control del sangrado y anima enérgicamente a los viandantes civiles a actuar como intervinientes inmediatos. Los intervinientes inmediatos representan un elemento fundamental de las capacidades de Estados Unidos para responder a este tipo de incidentes y son un componente crítico de nuestra habilidad de crear una resistencia a nivel nacional. Los intervinientes inmediatos deben de ser animados a actuar, intervenir y asistir.

Somos una nación de personas que ayudan a los que lo necesitan. Ya no basta con “ver algo, decir algo”. Los intervinientes inmediatos ahora deben “ver algo, hacer algo”.
Nota del Autor

Todo el texto y las imágenes de este artículo © the Hartford Consensus. El permiso para reimprimir lo concede el Dr. Jacobs. Para conseguir el permiso para reimprimir o para más información dirigirse al Dr. Jacobs a lenworth.jacobs@hhchealth.org.


29 de Abril de 2015

Mesa redonda sobre los ciudadanos: Intervinientes inmediatos de nuestra nación
Participantes

• Air Medical Physician Association
• American Academy of Physician Assistants
• American Ambulance Association
• American Association of Critical Care Nurses
• American Association for the Surgery of Trauma
• American College of Emergency Physicians
• American College of Surgeons
• American Heart Association
• American Hospital Association
• American Nurses Association
• American Osteopathic Association
• American Physical Therapy Association
• American Public Health Association
• American Trauma Society
• Association of Air Medical Services
• Association of State and Territorial Health Officials
• Eastern Association for the Surgery of Trauma
• Emergency Nurses Association
• Emergency Medical Services Labor Alliance
• International Academies of Emergency Dispatch
• International Association of Chiefs of Police
• International Association of Emergency Managers
• International Association of Emergency Medical Services Chiefs
• International Association of Firefighters
• International Association of Fire Chiefs
• Major Cities Chiefs Association
• National Association of Emergency Medical Technicians
• National Association of School Nurses
• National Association of State EMS Officials
• National Athletic Trainers Association
• National Emergency Management Association
• National Volunteer Fire Council
• Society of Emergency Medicine Physician Assistants
• Society of Trauma Nurses
• Trauma Center Association of America
• White House personnel
• Interagency Bystander Workgroup team leaders
• Federal invitees
Copyright ® American College of Surgeons

Construyendo una Protección Comunitaria ante los incidentes Dinámicos de Múltiples Bajas: Una Guía Multiagencia para apoyar a los Intervinientes de Primeros Auxilios.


El Comité del Tactical Emergency Casualty Care, FirstCareProvider.Org, la Fundación Koshka para Escuelas Seguras.

“Las personas normales son, en todo momento, la gente más importante en una escenario de desastre” – Amanda Ripley.

Lo Inimaginable: ¿Quién Sobrevive Cuando Ocurre un Desastre?– y ¿Por Qué?



Introducción

Los miembros de una comunidad motivados y entrenados pueden ejercer un papel crítico como Intervinientes de Primeros Auxilios (IPA´s) [First Care Providers (FCPs)] en los momentos iniciales tras un desastre complejo y dinámico. Esos IPAs/FCPs normalmente tienen acceso inmediato a las víctimas gravemente heridas y pueden realizar intervenciones salvavidas de manera oportuna. Los IPAs/FCPs son el primer eslabón en la Cadena de Supervivencia del Trauma. Las agencias de seguridad pública y de primeros intervinientes deben ser conscientes de esta realidad operacional y deberían dirigir sus esfuerzos para integrar a los IPAs/FCPs dentro de los planes que se diseñen en respuesta a las crisis en la comunidad, con una puesta en práctica por niveles de las directrices médicas civiles del Tactical Emergency Casualty Care (TECC). El uso del TECC como base para el entrenamiento de los IPAs/FCPs facilita la continuidad asistencial no solo para el paciente sino para el personal prehospitalario entrenado en TECC, cuando éste se hace cargo del herido.

Antecedentes

La respuesta a los desastres tanto naturales como provocados por el hombre está presentando retos cada vez más complejos. El actual sistema de emergencias estadounidense se basa en gran medida en la disponibilidad y experiencia de las agencias de seguridad pública altamente entrenadas. Muy a menudo, esto lleva a los ciudadanos y a las autoridades a asumir que la asistencia médica de emergencia llevada a cabo por los profesionales estará disponible de manera inmediata. Desafortunadamente, suele haber retrasos en el acceso a las víctimas por parte de los primeros intervinientes, especialmente en las situaciones complejas con un alto nivel de amenaza (por ejemplo, los ataques en Noruega, el tiroteo de Aurora, el ataque al centro comercial Westgate). Iniciativas como el protocolo Rescue Task Force (“Fuerza de Rescate”) y el programa “3-ECHO” están creando para en los primeros intervinientes unos paradigmas operativos de “zona templada/cuidados ante amenaza indirecta” y además, suponen un primer paso importante para disminuir el tiempo desde que se produce la lesión hasta la primera intervención médica. Sin embargo, a pesar del despliegue agresivo y expedito de profesionales sanitarios, existe todavía un lapso de tiempo desde el momento en que se
produce la lesión hasta las intervenciones que salvarán la vida de los heridos, en el que solo los IPAs/FCP´s pueden intervenir.1

El Comité del Tactical Emergency Casualty Care (C-TECC), un grupo de voluntarios expertos en materias médicas operacionales civiles, publicó en el año 2011 sus primeras directrices reflejando el concepto IPA/FCP. El proceso de creación y las directrices del C-TECC se basaron en las exitosas directrices militares del Tactical Combat Casualty Care (TCCC) y fueron modificadas para ajustarse a los aspectos únicos de la respuesta en escenarios civiles con amenaza elevada. En el ámbito militar, el TCCC tuvo más éxito en la reducción de la tasa de mortalidad cuando se establecía como parte de un sistema de tratamiento de heridos de manera integral, como el Sistema de Primer Interviniente de los Rangers (Ranger First Responder). Sin embargo, existen grandes diferencias entre las respuestas a nivel operativo civiles y las militares: las peculiaridades de los pacientes de la población civil, las restricciones legales y las diferencias en cuanto a logística y recursos, impiden la aplicación directa del TCCC en las operaciones civiles. Las directrices del TECC tienen en cuenta esos aspectos únicos para la actuación en estos escenarios con nivel de amenaza elevada y, permiten a las autoridades locales, implementar de manera adecuada los programas de respuesta en este tipo de incidentes con heridos que involucren “a toda la comunidad”.

Hay un gran precedente histórico en el concepto del IPA/FCP en los Estados Unidos e internacionalmente. La transición de la Resucitación Cardio-Pulmonar (RCP) como intervención básicamente hospitalaria a paradigma de respuesta a llevar a cabo por todos los miembros de la comunidad es quizás, el más ilustrativo. El Dr. Elam demostró que la RCP tenía base científica en 1954. En 1957, el Dr. Safar describió el ABC de la resucitación y en 1960, las asociaciones médicas nacionales, incluyendo la Cruz Roja Americana, reconocieron la RCP como el estándar de tratamiento. En 1970, los principios de la RCP fueron de dominio público y en los últimos años han evolucionado a una RCP “solo con manos” para los intervinientes no sanitarios2. Después de décadas, esos principios de tratamiento efectuados por los ciudadanos de a pie han demostrado su efectividad y han evolucionado al incluir los desfibriladores externos automáticos y el reconocimiento de la parada cardíaca. En la actualidad, hay millones de “ciudadanos de a pie” entrenados por todo el país que pueden iniciar una reanimación cardíaca en segundos, que pueden reconocer las necesidades y que pueden acceder y utilizar un desfibrilador automático externo y, que pueden incluso, pueden realizar una valoración con la Escala de Ictus Cincinnati en el paciente y comunicar los resultados hasta que se persone en el lugar el personal de emergencias sanitarias.
La gran repercusión que tuvieron los artefactos explosivos en la maratón de Boston hizo que la atención de los responsables políticos nacionales se enfocase sobre algo que muchos de los primeros intervinientes comunitarios conocían desde siempre: suele haber ciudadanos de a pie, que actuarán y que, por lo tanto, pueden colaborar en la asistencia de emergencia en estos incidentes para salvar vidas. Las claves para la transformación exitosa de esos ciudadanos de a pie en IPAs/FCPs efectivos son, la combinación de la educación comunitaria y la formación, la integración de los primeros intervinientes, y el desarrollo de procedimientos de actuación estándar que consigan la seguridad en la escena, la comunicación, la educación y el compromiso para un modelo escalonado de respuesta de toda la comunidad


Los Intervinientes de Primeros Auxilios

Los IPA/FCP representan el primer eslabón en la Cadena de Supervivencia del Trauma desde el lugar donde se produce la lesión hasta el tratamiento definitivo3,4. Un sistema potenciado de IPAs/FCPs proporciona un protocolo de trauma universal y flexible, iniciado por el ciudadano de a pie. El lenguaje conjunto, basado en los principios del TECC, que potencia la figura del IPA/FCP y la llegada de los medios sanitarios/rescate, considera que estos pueden integrarse
de manera efectiva para trabajar “en la misma línea”. Como muchos de los avances en el manejo del trauma, el concepto de IPA/FCP recuerda a los tiempos en los que existía una mayor concienciación comunitaria. El impulso de unos programas de IPA/FCPs más sólidos, nace del aumento en la frecuencia de los incidentes, donde las barreras geográficas u operacionales han impedido que los primeros intervinientes profesionales accedan a tiempo a las víctimas.

La transformación exitosa de los ciudadanos de a pie en IPAs/FCPs efectivos requiere de un compromiso por parte de los responsables políticos nacionales, agencias de primeros intervinientes y autoridades comunitarias locales para que de manera colectiva, ofrezcan oportunidades para la formación y la educación. Muchas organizaciones nacionales han realizado recientemente recomendaciones acerca de las intervenciones de los “ciudadanos de a pie”. Muchos de esos esfuerzos han contribuido a conversaciones a nivel nacional que han
dado como resultado unas pocas recomendaciones médicas que se centran únicamente en el control de los sangrados externos5. Fieles a los datos proporcionados por los militares en los últimos 15 años, esas iniciativas para ciudadanos de a pie presumen que las heridas, las muertes y los patrones de población en los incidentes de múltiples víctimas y de violencia activa civiles son los mismos que los de las operaciones de combate6. Esta conclusión errónea presupone que los primeros intervinientes tienen que hacer “justo lo que hacen los militares”.
Aparte del aumento del uso de armas y tácticas de tipo militar en los incidentes civiles, los principios de medicina basada en la evidencia impiden la aplicación en bloque del TCCC militar al ámbito civil. En su forma más básica, el modelo de respuesta sanitaria militar falla al no tener en cuenta simples diferencias en los incidentes de múltiples bajas civiles, incluyendo demografía, poblaciones especiales, tipos de heridas (p.e,, predominancia de heridas de bala sobre las explosiones), falta de protección balística personal, disponibilidad de recursos y restricciones económicas. Los expertos políticos y operacionales deben afrontar el reto de crear un programa exitoso de IPAs/FCPs con una mentalidad más sofisticada y detallista basada en los principios de las organizaciones de alta confiabilidad [high reliability organizations (HROs)] en particular sobre la reticencia a simplificar, el respeto a la experiencia y el compromiso con la flexibilidad.

Recomendaciones y Futuras Acciones

Hay cuatro requisitos clave para el desarrollo y la implementación de un programa de IPAs/FCPs comunitario exitoso: liderazgo administrativo y desarrollo de políticas operacionales, establecimiento de kits de trauma de acceso público, la formación de los primeros intervinientes y el entrenamiento de los IPA/FCP.

1. Liderazgo Administrativo y Desarrollo de Políticas Operacionales

La integración de manera satisfactoria de los IPAs/FCPs requiere de iniciativas locales y de liderazgo a nivel político de las administraciones públicas a nivel nacional. Los responsables

deben evolucionar más allá de la dependencia completa del sistema de respuesta del 911/112 tradicional y superar la gran reticencia a introducir políticas que potencien las actuaciones médicas de la población en general. La implementación de políticas públicas que incentiven la adopción y estandarización de programas de IPA/FCP invitan a la acción tanto por parte del gobierno como del sector privado. La iniciativa por parte de personal no sanitario es fundamental a la hora crear un sistema efectivo para toda la comunidad que reduzca la
mortalidad producida por lesiones traumáticas potencialmente prevenibles7.

2. Acceso Público a Kits de Trauma

En los Estados Unidos, muchos edificios del gobierno y empresas con acceso público carecen de manera significativa de formación a la hora de apoyar la intervención de los IPAs/FCPs para manejar heridas traumáticas durante incidentes violentos. La colocación de kits de trauma de acceso público tiene fundamentalmente dos propósitos. El primero, proporcionar una señal visual para que un IPA/FCP cercano realice su intervención. Segundo, si están adecuadamente equipados, pueden proporcionar un material esencial para realizar intervenciones salvavidas más allá del control de sangrados. El acceso público a equipo médico dispuesto para su uso debería ser parte de un enfoque múltiple de la seguridad comunitaria. Los expertos civiles y la evidencia médica, deben guiar la selección del equipamiento en vez de las recomendaciones militares. Las señales que indiquen la ubicación de los equipos de trauma deberían ser claras y fácilmente identifiables, en concordancia a las normativas actuales para los sistemas de control de incendios, los desfibriladores externos automáticos y las salidas de emergencia.

3. Entrenamiento de Primeros Intervinientes

El entrenamiento de primeros intervinientes profesionales actualmente se centra en unificar el mando, en la coordinación operacional y en realizar intervenciones salvavidas. Sin embargo, esta formación no contempla a los ciudadanos de a pie y a las personas ilesas que están en la escena. Esto debe cambiar. Los primeros intervinientes deben familiarizarse con las capacidades de los IPAs/FCPs y, sus planes operativos deben incorporar a estos intervinientes que pueden servir para multiplicar la ayuda en el momento de la asistencia. El nuevo modelo debe enseñar a los primeros intervinientes a identificar a los IPAs/FCPs, a realizar una evaluación rápida de la amenaza, a determinar apropiadamente el nivel del IPA/FCP, a darle cometidos claros y a usarlo para multiplicar la ayuda.




4. La formación del Interviniente de Primeros Auxilios

En el siguiente enlace tendra Acceso Directo al programa STOPTHEBLEED en donde usted se podra inscribir directamente como multiplicador, se le hace entrega de todo el material necesario para la implementacion del programa en su ambito laboral-profesional y social. ir a STOPTHEBLEED

El modelo de IPA/FCP incentiva a los miembros de la comunidad a realizar intervenciones salvavidas. Datos recogidos de todo el mundo demuestran que el entrenamiento de los individuos potencia la acción y mejora la supervivencia en las emergencias médicas y de trauma8,9,10. Los IPAs/FCPs entrenados demuestran una voluntad de actuar de manera autónoma, son capaces de reconocer las lesiones críticas y pueden asignar adecuadamente los recursos para el máximo beneficio de los implicados11. La formación de los IPAs/FCPs debería ofrecer un enfoque definido y comprensible para abordar las mayores causas de muertes potencialmente evitables tal y como se detallan en las directrices para los IPA/FCP del Comité para el TECC.

El control de las hemorragias externas es una habilidad fundamental para manejar muchas lesiones traumáticas; sin embargo, no es la panacea. Los eventos recientes revelan que el acceso a los heridos, el reconocimiento de las lesiones significativas y la rápida evacuación
para la asistencia médica, son al menos igual de importantes que el control inmediato de las hemorragias. La educación sobre todas las causas de muerte evitable12 en los traumas penetrantes y por explosión debería ser el objetivo final, el cual puede lograrse con una inversión en tiempo limitada. Además de conseguir la reducción de la mortalidad a través de la
aplicación del TECC, esta formación mejorará la capacidad de superar el incidente mediante la motivación de los individuos para que tomen partido en situaciones de crisis. Los programas IPA/FCP deberían además formar sobre lo siguiente:

• Control básico de la Vía Aérea, movilización del herido y apoyo psicológico del herido.
• Mejorar la comunicación entre los ciudadanos de a pie/ IPA/FCP y el servicio de emergencias médicas 911/112 (Europa).
• Estrategias para mitigar los riesgos físicos y psicológicos.
• Métodos básicos para la actuación conjunta e integración en las agencias de primeros intervinientes, incluyendo como pedir ayuda y como dirigir a los servicios de emergencia al lugar donde se encuentren los heridos.

Conclusión

Los IPA/FCP son el primer eslabón en la cadena de supervivencia del trauma en situaciones con un nivel de amenaza elevado. Los IPAs/FCPs disminuyen el tiempo entre la lesión y la asistencia potencialmente salvavidas proporcionada por los servicios médicos. Los primeros intervinientes profesionales están altamente entrenados en los Estados Unidos y son la piedra angular sobre la que gira la respuesta a los incidentes con alto nivel de amenaza, sin embargo, existe un vacío operacional muy real entre la doctrina existente, las expectativas públicas y las capacidades operacionales. La evolución de la amenaza y la escalada en la complejidad de los incidentes de múltiples víctimas violentos saturarán a las agencias más profesionales que necesitarán activar una red de respuesta basada en la comunidad. Los IPAs/FCPs deberían ser entrenados bajo las directrices del TECC como lo hacen las agencias de primeros intervinientes. El modelo IPA/FCP-TECC generará una población formada que podrá servir como fuerza multiplicadora crítica en los incidentes de múltiples víctimas y, facilitará una transición sin fisuras a la hora del manejo de pacientes traumáticos durante las intervenciones rutinarias.

Referencias bibliográficas

1. Bobko J, Kamin R, Bobko J, Kamin R. Changing the paradigm of emergency response: the need for first care providers. J Business Continuity Emerg Plann. 2015;9. In press.
2. Sayre MR, Berg RA, Cave DM, et al. Hands-only cardiopulmonary resuscitation. Circulation.
2008;117:2161–2167.

3. Fisher AD, Callaway DW, Robertson JN, et al. The Ranger First Responder program and Tactical Emergency Casualty Care implementation: a whole-community approach to reducing mortality from active violent incidents. J Spec Oper Med. 2015;15:46–53.
4. Callaway DW, Smith ER, Cain J, et al. Tactical Emergency Casualty Care (TECC): guidelines for the provision of prehospital trauma care in high threat environments. J Spec Oper Med. 2011;11:104–22

5. Jacobs L, Burns KJ. The Hartford Consensus to improve survivability in mass casualty events: process to policy. Am J Disaster Med. 2014;9:67–71. doi:10.5055/ajdm.2014.0143.

6. Smith ER, Shapiro GL, Sarani B. The pattern of fatal injury in civilian active shooter events. Accepted for publication. Eastern Association for the Surgery of Trauma.

7. Kotwal RS, Montgomery HR, Kotwal BM, et al. Eliminating preventable death on the battlefield. Arch Surg. 2011;146:1350–1358.
8. Arbon P, Hayes J, Woodman R. First aid and harm minimization for victims of road trauma: a population study. Prehosp Disaster Med. 2011;26:276–282.
9. Malta Hansen C, Kragholm K, Pearson DA, et al. Association of bystander and first- responder intervention with survival after out-of-hospital cardiac arrest in North Carolina, 2010-2013. JAMA. 2015;314:255–264.

10. Pelinka LE, Thierbach AR, Reuter S, Mauritz W. Bystander trauma care: effect of the level of training. Resuscitation. 2004;61:289–296.
11. FirstCareProvider.Org. Evaluation of first care provider methodology. Submitted for publication.

12. Champion HR, Bellamy RF, Roberts P, Leppaniemi A. A profile of combat injury. J Trauma Suppl. 2002;54:S13–S19.




En esta imagen podemos observar la aficacia en el uso de torniquetes prefabricados para controlar sangrados en extremindades, un sangrado que ha sido potencialmente mortal, ha sido detenido y evitado una muerte por una hemorragia exanguinante. photo Dr. Nomar McSwain. 
Esta image nos expresa la gran diferencia que existe cuando hacemos solo presion directa versus el empaquetado (empaquetamiento de la herida), utilizado normalmente en donde el torniquete no tiene acceso, ni forma para su colocacion como en AXILAS, REGION INGUINAL y REGION INFERIOR del Cuello, tambien es utilizado durante la fase de AMENAZA INDIRECTA (FUEGO INDIRECTO), para ayudar a disminuir sangrados en heridas importantes en extremidades.


Ejemplo clasico de una herida que NO es potencialmente mortal pero se convierten en distractorias en personal no bien entrenado (experimentado), la muerte por heridas que afectan las vias aereas tienen una baja mortalidad compardas con las de Extremidades y el Nemotorax a Tension.

Relacion de Muertes Prevenibles en Trauma


Muertes por Sangrado en Extermidades 60%


Muertes por Neumotorax a Tension 33%


Muertes por Obstruccion de Vias Aereas 6%

Logo Concenso de Hartford, Programa Stop the Bleed
(Save a Life)


Logo del Progrma StopTheBleed (Stop The Bleed)


Poster simple para la comunidad con pasos a seguir en caso de sangrados potencialmente mortales
Traduccion Dr. Ramon Reyes, MD
En esta imagen se explica graficamente la transicion del Programa de Control de Sangrados desde la NAEMT Bleeding Control for the Injured al Programa StopTheBleed (Bajo el manto protector del Colegio de Cirujanos de los EUA) Bleeding Control Basic en enero deo 2016

Grafico: Dr. Ramon Reyes, MD

Poster simple para la comunidad con pasos a seguir en caso de sangrados potencialmente mortales tanto con el uso de torniquete y empaquetamiento de heridas

Traduccion Dr. Ramon Reyes, MD




 En esta imagen se explica graficamente, con un mayor grado de entendimiento, la transicion del Programa de Control de Sangrados desde la NAEMT Bleeding Control for the Injured al Programa StopTheBleed (Bajo el manto protector del Colegio de Cirujanos de los EUA) Bleeding Control Basic en enero deo 2016

Grafico: Dr. Ramon Reyes, MD

En est Grafico se muestran los modelos ANTIGUOS (NAEMT) y el NUEVO CERTIFICADO del Program StopTheBleed

Grafico: Dr. Ramon Reyes, MD



¿Quienes son elegibles para dictar el Bleeding Control Basic? Eligible Instructors for the BCon Course include:

• Any EMR, First Responder, EMT (o su homologo), Paramedic (o su homologo) , RN (Enfermeros Profesioanles), Certified Athletic Trainer, PA, NP, Medical Student, or MD/DO who has successfully completed the BCon Basic Course

• Any PHTLS instructor who has successfully completed the BCon Basic Course
• Any TCCC/TECC instructor who has successfully completed the BCon Basic Course
• Any ATCN/TNCC instructor who has successfully completed the BCon Basic Course
• Any ATLS instructor who has successfully completed the BCon Basic Course
• Any NAEMT instructor who has successfully completed the BCon Basic Course